No sé si en la vida literalmente cada momento es diferente, o si literalmente cada momento uno está esperando que sea diferente. El incentivo puede ser tal o cual, pero uno al fin. La monotonía y el encarcelamiento en la rutina no es más que un recuerdo, que un intento de supervivencia de las ruinas de lo tristemente olvidado.
Toc-toc, tratan de volver. Pero no vencieron al presente. Lo sé porque si no no estarías leyendo esto.

Ni a mí

Los ojos ajenos me quieren comer, los ojos ajenos no van a poder. Si bailan por todas jaulas y se detienen en mí, les digo, yo les aviso, terminarán por sonreir. Puedo sola, yo quiero sola, escribo fuerte así. Si la droga es mala, por qué no, yo también. Nada es perfecto, nadie es perfecto, mi perfección fue hasta aquí. Aunque escucho en mi cabeza sus tristes voces mugir. Chascomús y esa vaca que nunca escuché, no lean estas liñitas que sin querer dibujé. Es un canto pero liñitas sólo quedarán, no importa, a quién le importa, qué más hubo acá