Antes que te vayas

Por una vez podría haber sido ella la que ahí adentro estaba. Ella podría haber sido la de los diálogos perfectos, la que contestaba lo ideal, la que escuchaba comentarios dulces al por mayor. Las sonrisitas, los hoyuelos en las mejillas, los besos en la nariz, los mimitos incesantes. ¿Ella? ¿Ahí? ¿Ésta vez sí?
Por ahora se interrumpió, dice. Pero asegura que fue real, que no fue ni un cuento, ni una película, ni una serie, ni un sueño de esos que tantas veces le mintieron. Ahora tiene miedo de que haya sido un destello, una cuestión más efímera en el trayecto de su vida. Será cuestión de esperar...

NY?

Ya cansada de las luces de Nueva York, pretende volver. La música de la famosa ciudad la cansó. Sí, siempre le gustó bailar, y gritar, y dar besos a cualquiera, pero ya no le gusta más. Le gusta hasta que la noche se acaba, hasta que sobre Nueva York nace el sol, surge lentamente, casi de la nada, pero al final lo es del todo. Ya no quiere bailar más. No quiere dar muchos besos. Quiere dar uno solo.
Ahora Nueva York tiene que ser más que Nueva York pero no encuentra la incógnita. Hace cuentas de todo tipo, la incógnita va y viene pero no puede encontrar la solución. Si tan sólo pudiera hacer una cuadrática y que le quedaran dos soluciones, así se daría cuenta, piensa. Pero seguramente encontraría la excusa para no encontrar a dónde tiene que viajar. Jamás va a lograr la cuadrática ni un buen despeje. Aunque en matemática le vaya muy bien.
Se compró los pasajes, todavía no sabe a donde. Todavía no los usa. Todavía ni piensa en acercarse al avión. Cuando los pasajes digan el destino, sin dudarlo un segundo, se sube. Sin valijas, sin maletas, sin nadie más. Sólo con las ganas terribles de abandonar Nueva York, esa ciudad que se muestra tan liberal pero que a ella la tiene atrapada.
Mientras tanto, sigue bailando, y gritando, y dando besos a cualquiera. Pero ya no le gusta más.

Paren las rotativas

Ey! Certificar que todo vive dando miles de vueltas y es sumamente cíclico y esas etcéteras significa que todo va a volver a girar. Que voy a volver a caer. Que voy a estar otra vez pendiente, buscando, sufriendo, soñando, deseando.., sintiendo. Ok, buenísimo.
O no.

Oiga!

Sí, ya nadie va a negarlo porque está a los ojos de cualquiera. Antes era sólo un dicho, un decir, una teoría que quedaba simpática invocar, siempre en forma de una frase básica, que todos ya estamos cansados de escuchar pero la seguimos tanto repitiendo como escuchando. En el fondo, nadie nunca le cree bien. Hasta que literalmente encarna la teoría, hasta que se vuelve esa oración personificada, hasta que siente que la gente lo está leyendo y simplemente puede leer "todo lo que va, vuelve".
Se puede interpretar también como volver a hablar de los ciclos, interminables y permanentemente consecutivos. También podemos verlo como la típica esa de que la situación se revirtió repentinamente. Sea como sea, todos sabemos bien de que estamos hablando. Pero seguramente lo entiendan cuando les pasó como a mí, que fue sumamente evidente y que podría dar la vida a que ésto es cierto.
Resté un beso pero ahora tengo algo que decir.

Capa de ozono

La sociedad más que el sol. Eso creen. La maldad más que la sociedad. Sí. Un hombre más que la maldad. Seguro. Una mujer atrás más todavía que el hombre. Sí, dicen que el amor a veces supera cosas terribles. Una escoba más grande que la mujer. La mugre más grande que la escoba. La miga más poderosa que la mugre, y las partículas absorben a esa miga, y a la mugre, y a la escoba, y a la mujer (con su joroba también), y al hombre, y a la maldad, y a la sociedad, y al sol. Quiero mc'onia.

Cross over

Das vuelta la página, termina el capítulo, la historia es la misma, abriste los ojos. La jerarquía del libro, capítulo por capítulo, indicaría que es tan verídico lo anterior como lo que ves ahora que tenés los ojos abiertos. Porque antes, aún con ojos cerrados, veías, y crees que veías más. Veías de otra forma. Estaba escrito con letra más legible, al menos para tu esencia, para tus ganas, para eso que dicen que se llama felicidad.
El nuevo capítulo te aburre. Criticás al escritor. Todo eso está tan lejos de lo que leíste una página antes... Entonces pensás que quizás tu libro vino fallado y le faltan páginas. No hay coherencia, si no. Sin embargo algo te dice que está muy bien así, que mejor que sea así, que la opción sería eliminar el capítulo anterior y no en el que estás ahora, y te negarías por siempre, porque no hubo capítulo más lindo que ese anterior, tan sentido, y a la vez, tan efímero...
Pero el capítulo nuevo te aburre, entonces volvés atrás. Buscás el anterior. Vas páginas para atrás. O algo no te lo permite hacer, o quizás la letra sea ilegible, se haya tornado borrosa o muy clarita. O quizás solo veas páginas en blanco, o tal vez sólo te lleve a un capítulo todavía anterior, que leíste hace mucho.
Te despertaste, querido amigo, lo otro fue, pero ya no es, y quizás ahora que lo mirás con ojos despiertos; nunca haya sido en verdad.

Pro

Quiero, deseo con todas mis fuerzas. Voy, abrazo, siento. Pero no. No soy yo, no es eso, algo no está bien y se hace notar. Un zumbido interno que me dice permanentemente que hay una parte que no tiene que ser así. Que eso no corresponde. Que no. Y es algo tan, tan cierto, que ya todo lo otro se pierde y lo único que puedo percibir es ese zumbido, ese silbido, ese ruido molesto, esa piedrita en el zapato que hace que ya lo que se suponía que era lindo se limite a eso.
Entonces ya no más, no soporto esa sensación de que las cosas no se están dando de manera correcta. Sin embargo, a la distancia, lo quiero y lo necesito ya. Es raro, nunca pensé que iba a pasarme así, con eso, y de esta forma. Sin embargo...

De frente, mantequita

Ay, no. Es que la risa capaz que se guardó. Me da bronca que haya gente tan pelotuda. Ya no es risa, es bronca, mezclada con pena, mezclada con ganas de "qué me importa" que se chocan con el "la vas a tener adentro". Es contradictorio. Si no me importa, no tendría que esforzarme para poder hacerles un LTA más grande que la pelotudez que les llena el cerebro.
Es que, ¿sabés qué es lo que más bronca me da? Que encima crean que tienen razón. Y todavía más me fastidia que todo ésto me fastidie y ya no sea un simple carcajeo.