Por una vez podría haber sido ella la que ahí adentro estaba. Ella podría haber sido la de los diálogos perfectos, la que contestaba lo ideal, la que escuchaba comentarios dulces al por mayor. Las sonrisitas, los hoyuelos en las mejillas, los besos en la nariz, los mimitos incesantes. ¿Ella? ¿Ahí? ¿Ésta vez sí?
Por ahora se interrumpió, dice. Pero asegura que fue real, que no fue ni un cuento, ni una película, ni una serie, ni un sueño de esos que tantas veces le mintieron. Ahora tiene miedo de que haya sido un destello, una cuestión más efímera en el trayecto de su vida. Será cuestión de esperar...