MC

Tal vez era más divertido cuando no me conocía, cuando me sorprendía, cuando mis pasos eran impredecibles para todos y hasta para mí. Supongo que tenía menos certezas que ahora, pero lo que disfrutaba era del beneficio de la duda.
Ahora me sé, me sé de memoria, me aprendí, me conozco tanto que ya me aburro. Y no es que lo que conocí de mí sea malo, si no, incompresible. Porque me sé, pero no me comprendo.
Me resulta divertido pensar que antes no me sabía. Qué distinto sería todo para mí ahora si no me supiera. Lo que pasa es que todo lo que viene es repetido, porque todos son ciclos, y como me sé tanto y tan bien, a eso que viene -que ya vino alguna vez- ya sé cómo voy a reaccionar.
En una prueba de mi misma me sacaría un 10. Y como soy tan básica, en un multiple choice, las respuestas serían a-b-c-a-b-c-a-b-c-a-b-c.

Pluf

Ideas que se acumularán, chocarán, se pelearán por salir a flote. Se mostrarán concisas, inteligentes, fáciles de expresar, o en el caso de que no lo vayan a ser, te harán sentir la capacidad de poder expresarlas a la perfección aunque esto parezca difícil. Se van a morir por salir. Van a querer matarse unas a otras y, finalmente, lograrán su cometido.
Y cuando te quieras acordar, ya no va a haber ninguna coherencia que puedas decir, escribir, y ni siquiera pensar.

RY

Un golpe, un empujón, una luz inmensa, un ruido muy fuerte, un grito insoportable. Lo que sea: un aviso inesperado, inoportuno, e intolerable también. Increíble, imposible pero posible. Más allá de eso, algo está pasando, y como todo aviso, como todo mensaje, tiene un emisor (algo difuso y alterado), y un receptor, que soy yo, que sos vos, y que somos todos.
Somos receptores muy malos, nos gusta distorsionar el mensaje, queremos esquivar la responsabilidad que nos depositaría si interpretáramos el mensaje de manera correcta. Acaba de decir mamá "hay que disfrutar de todo, cada día como si fuera el último, olvidarse de las boludeces y nutrirse de las cosas buenas". Muy típico y básico, todos lo sabemos, lo decimos, lo repetimos, ¿lo implementamos? No decodifiquemos el mensaje! Que en paz descanse, pero que ésto y que todo lo que pase nos sirva para aprender. La vida se puede ir en un segundo, muchachos. Un segundo basta para eso, y puede pasarnos a todos. Tratemos de olvidar las negativas -que a veces somos nosotros los propios creadores, somos buscadores de mambos profesionales- y que nos rieguen las cosas bellas, las PEQUEÑAS cosas bellas que en realidad son más grandes y más fuertes que todas. Eso es la vida, eso es lo que vale, eso es lo que tiene sentido.

Inmortalizarte en mi boca esta vez

Nunca deseos de frenar el tiempo, jamás ganas de que una imagen o una situación se congelara por completo. Pero un día sí. En una situación solamente. No poner pausa, si no eternizar esos diez o quince minutos. Inmortalizarlos. Que duren para siempre. Y, al notar que es imposible, hacer el esfuerzo de guardarlo adentro de uno mismo. Para recargarse. Para llenarse al estar vacío.
Lo malo es que no todos pueden nutrirse de los viejos momentos lindos, si no que quieren que se vuelvan a repetir, que sólo así van a poder disfrutarlos. Mentira, demasiado efímero para poder disfrutarlo.

Cerebro on

Maquinar o no maquinar, elige la A. Elige tener una razón para justificar sus lágrimas y su malestar últimamente inexplicable. Elige escuchar música y modificar mentalmente la letra para que vaya acorde a su vida. Porque ninguna canción puede describir lo que le pasa. No porque sea especial ni porque no sea normal; si no porque es extremadamente básica y, como la música también sufrió la globalización y todas esas cosas que mucho no me importan, lo importante es que venda. Y lo básico y aburrido, como ella, no vende. Venden las mentiras, dice. No le gusta pensar que se está perdiendo de vivir algo. Pero además de eso, está convencida. Son mentiras. Todos ellos están equivocados. Un error lindo, tal vez. Pero error al fin. Ya se van a despertar y les va a doler.., sigue justificandose. Si así está mejor, bien por ella. Ojalá algún día la sacudan de un beso y se equivoque ella también.

MN

Es que está sensible y por ende quiere escuchar melodías que la sensibilicen más. Siempre dijo adorar los extremos más que a nada en el mundo, y cree que lo que le está pasando sumado a un par de notas musicales lindamente coordinadas, las cual ya sabe que le generan algo, podrán hacerla llegar a los extremos que busca.
El problema (es que siempre hay uno) es que, como le pasa con todo, siempre quiere más, más, más, y al querer seguir buscando donde tal vez ya no hay más nada por encontrar termina encontrando la mediocridad en las cosas, como le pasó anoche, y hace una semana, y hace dos.
Por ende, debería aprender, que los extremos no existen, que los límites no son líneas, si no que son imperceptibles, que siempre hay un límite más allá, hasta que ya no hay nada, pero no podemos divisar cuándo es que terminó. Pero nos pasamos. Eso sí.
Eso hace ella, pasarse todo el tiempo, neutralizando lo bueno y lo malo, llevando todo siempre a un punto medio. Para un ser equilibrado esto sería mágico. Para ella, en cambio, vivir así es casi igual que estar en el infierno.

Persevera y

Lo otro fue un desliz. Quedaría más con el otro blog pero bueno, terminó acá por una cuestión de que es más sano para todos que nadie lo lea.
No más... Listo. Me gusta estar tan segura, saberlo. Haberlo llorado así. Haberlo gritado así. Haberlo pensado tanto en un estado no tan puro pero a la vez, que me llevó a aceptar cosas que de otra forma no podría. Era hora de asumirlo y lo asumí. Esto ya me lo había cuestionado de alguna forma, pero nunca de esta manera.
Es lindo estar tan segura de algo por una vez en la vida. Aunque esa certeza sea la certeza de algo malo. Porque estar segura es lo único que me puede llevar a cortar con eso. Y me está llevando.

Borra

si seguro ya nombre este ciclo pero nunca de esta forma, sin tildes y sin pensar en la ortografia, sin ocuparme de las comas y los puntos y las formalidades porque acabo de llega rpero estalle.
llore, odie, grite, charle, abrace, conte, etc. a partir de las cinco de la mañana no pude dejar de llorar y me di ceunta de que al gentee s buena. SE ACABO, se acabo, es una decision.
es el final de un ciclo. seguramente el comienzo de otro. espero que se aun poquito mas positivo y sano para mi. neceisto eso: algo que me haga bien. adios.

Track 1

Y entro y me envuelve, y qué bueno que me envuelva, porque me saca de todo eso otro que no me gusta que en realidad es la realidad, valga la redundancia. Entonces me absorbe, y qué bueno que me absorba. Paso un rato y me lo creo, y mi realidad dejó de ser mi realidad y pasó a ser otra. Pero al cabo de unos minutos, el tiempo se encarga de hacerme volver, de desenvolverme, de expulsarme, de devolverme. Se revierte el proceso.
Entonces tengo que volver a asumir algo que no quiero, después de pretender trasladar aquella otra cosa a la realidad real. Es divertido un rato, después me aburro, después sufro y después me doy cuenta que son todas mentiras. Y de que es un ciclo más en mi vida. Y de que estoy harta de que me mientan, de que nos mientan, de que critiquen algo y no hacen menos que hacer exacta y precisamente lo mismo, aunque de manera simpática y sutil.

Otra no!

Una vez más emprende, una vez más va a caer. Es que ya lo encara así, ya lo sabe, no hay incógnita esta vez. Algo no le gusta, algo se plantea cambiar. Un día cambia. Al otro volvió a su orígen. Se olvida, pero después recuerda que ALGO LE ESTÁ ESPANTANDO! Y que así no se quiere. Entonces se plantea cambiar otra vez.
Me da un poco de pena. Está sentada en una computadora escribiendo en tercera persona porque no lo quiere asumir pero inevitablemente lo asume. Y se dice que ésta vez va a ser diferente, pero sin embargo es ella la que teclea cada letra de esta entrada y la que deja en evidencia de que es uno más de esos intentos con retorno. Los ciclos no dejan de perseguirla.

Aro

Empieza con un quieroquieroquiero, después se convierte en el triunfo de lo obtenido, y después es algo más en ese montón de cosas que poseo y no valoro. Entonces lo rechazo, viene el pasopasopaso, para después volver con un quieroquieroquiero y darle movimiento al ciclo. Sin eso, se estancaría. Ojalá se estancara.

Amar borracho es imaginar borracho

Amar es imaginar, digo con seguridad. ¿Imaginar es amar entonces? Se puede imaginar sin amar. Pero el amar siempre es imaginar. Siempre que no ames realmente, claro. Como ahora. Que lo que amo es imaginación. Que amar para mí es igual que imaginar. Que en realidad no amo y me digo que amar es imaginar para no sentirme tan vacía y tan sin-experiencia de semejante sentimiento. Es que no, no te amo. Amo la noche, el alcohol, las cenizas de los cigarrillos terminados, el fuego del encendedor, el olor a humo, el calor del boliche, el gusto a alcohol en tu boca, las ganas de sentirte otra vez, las estrellas saludandome, el sol al día siguiente para recordarme que otra vez me equivoqué. Eso que odio es eso mismo que amo. Esa imaginación de lo que debería y podría ser, de lo que se supone que tan bien nos haría. Amo y odio imaginar, amo y odio amar. Y si amar es imaginar, odio imaginar, odio amar, amo amar, y amo imaginar.

Título

Hay como una lista -bastante larga- de pedacitos de canciones que amo. Amo las canciones y más todavía esos pedacitos. Y tengo ganas de llenar mis nicks de ellos, mis blogs; de que mi twitter diga suavemente frases preciosas y que la gente diga "qué lindo lo que siente". Pero no puedo mentirme tanto. Por eso las guardo, las anoto por ahí; las quiero tener para que, algún día, esas canciones sí estén hablando de mí. Porque eso va a pasar. Y ahí voy a estar, gritándolas por todos lados, pegándolas en mi pared y adentro mío también. Por esto, AMAR ES IMAGINAR.

Si el amor apesta,

que me apeste.

Duermo afuera -pero me río-

Es que queda bien... Así sos bueno. Y sí no sos un garca. Ni te escuchan! Ellos se la pierden. Algún día van a abrir los ojos y darse cuenta de que decían cualquiera. No, tal vez no estaban equivocados -en eso no me meto-, si no que van a darse cuenta de que no sabía qué estaban diciendo, de que repetían porque sonaba lindo.
Es como cuando decís una frase porque queda copada pero en el fondo no entendés qué quiere decir. Estaría bien si no jodieran a nadie, pero joden y mucho. Porque esa idea, que ni siquiera entienden, les prohibe aceptar otras. Aún cuando esa idea se tilda de liberal y abierta.
Ver todo esto tan desde afuera me divierte y mucho. Aunque también me aísla.
Hasta llora y se muestra así. Y la gente se lo cree y lo avala, y él aparece como un ser pensante y que considera a todos, y que no puede soportar la ignorancia. Todos lo abrazan y le ruegan que se tranquilice, y él lo hace, se quedó tranquilo. Por un lado, dentro del personaje, está contento, lo convencieron, aquellos que no saben valorar que se pudran. Pero, la conformidad pasa por lo que es externo al personaje, lo que compete al ser verdadero y no al personaje que creó y también creyó.
Es que, obvio que todos van a avalarlo, y compartir su opinión. Es como un personaje general, uno que a todos les cae bien, uno que todos toman, uno que está de moda y cae simpático. Y sí, están los que quedan afuera, los que queda(mos) afuera solo por el placer de contradecir, los que quedan afuera solamente porque no piensan así (tal como los que hacen el personaje, sólo que éstos no sienten la necesidad de ocultar su verdadero pensar), y los que no les importa y no me meten. Los que, como yo, nos dedicamos a oponernos permanentemente, solemos perder nuestra vida sin jamás haber tenido un pensamiento al respecto. Pero, aprendí, que es algo que no puedo evitar.
Al final la revolucionaria soy yo. Los otros son una masa, son todos, son la mayoría. ¿Y yo? Sola. Sola y contenta con mi cabeza y con lo que digo.

Nací con este mambo

Digo que no me escucha pero está segura de que sí, de que es un mambo mío, que flasheo, que alucino. "Una pobre estúpida que está buscando un problema que justifique su malestar". No! Hoy me lo dejaste claro. A mí y a vos. Ya cualquier justificación es injustificable.
Te caíste en tu mentira, pum. Abrí el paracaídas porque te va a doler. No, no lo abras. Si lo abrís vas a tener energía para seguir mintiendo y me aburrí.

O

Las pruebas ya son claras, las cosas están mostrándose como yo no quería que fueran. Está siendo evidente que todo se fue para el lado al que siempre prometí esquivar. Y ese es mi ahora. Un ahora que quiero cambiar, pero que no puedo. Un ahora con el que me peleo todo el tiempo y al cual ya no soporto más.
El cambio me dura unas horas, un día, un par a lo sumo. Después vuelvo al maldito mismo "ahora". Que me gustaría que pasara a ser un "antes" y que esto de los ciclos, al menos con este aspecto no se repitiera. Pueden pensar que es superficial pero no. Como me dijo una persona a quien quiero mucho hace banda de tiempo "si vos no te querés a vos mismo, nadie te va a querer". Las cosas van tomando su lugar, eso tiene que pasar para poder moverlas. Sí.

Pre

Tapo penas con sonrisas, siempre, como religión. Diría que lo elijo, pero simplemente es un mecanismo inconsciente e involuntario, del cual en realidad sí soy consciente. Me sirve para defenderme de todo eso que no me gusta, para llenar lo que me está faltando, para olvidarme de lo que me pone en negativo y multiplicar aquellas cositas que son buenas.
Tal vez algún día las penas salgan y por el lado incorrecto, así como la basura termina saliendo por cualquier lugar cuando Homero implementa su sistema en Springfield. Pero así me sale, así hago. Y, aunque las sonrisas estén tapando otras cosas, son sonrisas ciertas. Son risas y sonrisas, gritos y charlas, y esbozos de lo más lindo que hay. Lo otro ya saldrá. Siempre me acuerdo de lo que me dijo mamá: "no te preocupes por adelantado, si algo te va a hacer mal, ya tendrás tiempo de llorarlo en su momento". Bendita tu filosofía.

Prendé la luz

Te miraste al espejo y no te gustó lo que viste. Notaste que habías cambiado, que ya no estabas rodeado de afectos puros si no que había muchas mentiras, mucha envidia, muchos sentimientos oscuros que jamás pensaste que tendrías tan cerca. Primero no te reconociste; no te quisiste ver; te dijiste "éste no soy yo". Un rato después no pudiste ocultarlo más y te aceptaste. Me acuerdo muy bien haberte escuchado decir "sí, estoy solo, me rindo". También me acuerdo cuando decidiste remontar y fuiste solucionando todo eso que no te gustaba del ser en quien te habías convertido. Solucionaste algunas cosas. Muchas no. Pero sí te volviste a rodear de ambientes de muchos colores y sonidos y tonos y texturas. Otra vez estabas feliz.
Pero lo oscuro se encargó de volver, y ahora te sentís muy solo de vuelta. Otra vez el espejo te devuelve una imágen que no querés ver. Hasta hoy te tapabas los ojos, pero te diste cuenta que negarlo es todavía peor. Aunque, esta vez no tenés tantas ganas de solucionarlo.

Vuelvo a casa

La vereda, el árbol, el taxi, las piernas cansadas, la mochila que pesa, Loyola, Malabia, Scalabrini Ortiz, el kiosco, choripan por cinco pesos, el estudio, las pruebas, química, el cansancio, las vacaciones, el quince, Villa Gesell, el mar, el calor, la arena, el cincuenta y siete, el gimnasio, los kilos de más, la comida, el ciento diez, el flete, los sillones, los que llevan los sillones, el ciento seis, la mano, el colectivero, uno veinte, las monedas, el boleto, el escalón, las viejas, el pibe, el bebé, el asiento, cuidado escaleras, parada solicitada, la iglesia, coto, el cielo, la ventana, mis medias rayadas, el saltito, el timbre, la heladería, la plaza, la puerta, el semáforo, la senda peatonal, los fideos pasados, la charla con mamá, la vereda, la estación de servicio, la ex peluquería, el chico con el perro, el ochenta y cuatro que no anda, el mecánico, la puerta de madera, el timbre, las llaves, mamá, el living, el pasillo, la habitación, la espalda dolorida pero sin mochila, Pampa, el baño, la canilla, las manos limpias, los fideos pasados, la tele que no anda, la tele que sí anda, Mirtha Legrand, el plato vacío, sueño, pasillo, cuarto, acolchado, almohada, sueño.

Buenos para vos

Siempre fue la espera constante del mejor momento de mi vida, siempre lo mejor estaba en el mañana, siempre la etapa más divertida iba a estar en un después y el momento consistía en pasar de la mejor manera para llegar feliz a lo que se suponía que sería lo mejor. Ahora pienso y dudo. Creo que lo mejor está ahora, lo mejor está hoy. Y me acostumbré tanto a depositar lo bueno en un mañana, que no me acuerdo (o tal vez nunca aprendí) a ser feliz en un ahora.
Y si estoy en lo cierto y lo mejor es esto, sería muy feo aprender a disfrutarlo cuando ya haya pasado.