Hay como una lista -bastante larga- de pedacitos de canciones que amo. Amo las canciones y más todavía esos pedacitos. Y tengo ganas de llenar mis nicks de ellos, mis blogs; de que mi twitter diga suavemente frases preciosas y que la gente diga "qué lindo lo que siente". Pero no puedo mentirme tanto. Por eso las guardo, las anoto por ahí; las quiero tener para que, algún día, esas canciones sí estén hablando de mí. Porque eso va a pasar. Y ahí voy a estar, gritándolas por todos lados, pegándolas en mi pared y adentro mío también. Por esto, AMAR ES IMAGINAR.