Loca

Y te quiero y te espero, te busco por todas partes. Te encuentro en la mitad de la semana, te recuerdo, pienso en lo que vivimos, en lo que significás cada vez que aparecés en mi vida. Sos regular, vas y venís, pero te tengo menos de lo que me gustaría. Siete veces menos.
Me gustaría abrazarte y nunca dejarte ir. Vivir en vos eternamente. Porque cuando te fuiste, me arrepiento de lo que hicimos, de lo que dejé, de lo que ingerí. Pero te quiero. Te juro que te quiero. Sos un mal-bien sumamente necesario al cual no estoy dispuesta a abandonar.
Nunca me dejes, viernes.

NK

Estamos hablando de vidas. De una persona con familia y millones de seguidores. Con mucha gente que lo quería (y mucha otra que no). De un ser, de un hombre. No podemos alegrarnos por la muerte de nadie. No se puede. Aunque parece que muchos pueden.
Pensé que ya habíamos superado una etapa y ahora me doy cuenta que como sociedad estamos más atrás de lo que creemos y estamos convencidos. Podemos juzgar su actitud política, pero primero era, lamentablemente era, una persona.
Y, además, nadie se puede atrever a negar la pasión y el fanatismo con el que ejercía su cargo. Todo esto lo digo yo, Natalia, cero kirchnerista, pero sí una persona con los ojos y la cabeza abierta.

Girls just wanna have fun

Ya no me importa lo que piensen. Lo que piense. Lo que piense que me pasa, lo que piense que pienso, lo que piense que pienso que piensa. Ahora quiero divertirme un poco con esta situación. Quiero aprovechar que mi corazoncito ya no está tan entrometido. Que sigue siendo tan plumita como siempre pero parece que ahora el viento paró un poco.
Espero otra ráfaga, pero mientras tanto, me quiero divertir.

Bombón

Es medio bizarro pero hay algo de mi vínculo con él que lo comparo con una dieta.
Amo comer chocolate. Es algo que me llena completamente, de distintas formas. Entonces como sin cuestionarme, hasta que un día me doy cuenta que hay un sentido en el que no me hace bien. Por ende: dejo de comerlo. Pero un día vuelvo a caer en eso tan rico. Y sí, me incentivaba pensar que hacía como dos semanas que no comía chocolate. Cuando vuelvo a caer ya no tengo ningún incentivo... Y caigo las veces siguientes, y las siguientes. Hasta que saco un incentivo de no sé bien dónde, y me propongo que aunque el chocolate pase por adelante mío, me saque a bailar, y me quiera dar besos; me voy a negar por completo.

Bruta, ciega, sorda y muda

Jamás quiso ser de esas personas que preferían taparse los ojos antes que ver la realidad. Siempre se imaginó mirarse al espejo y ver a un ser que iba con la verdad, que quería sólo la verdad, y aunque ésta no le gustase, la afrontaría, intentaría cambiarla, derrumbaría lo que fuera necesario derrumbar para que eso que no le gustaba, se convirtiera en algo agradable de ver, o al menos soportable.
Pero de repente se encontró con realidades incambiables, con situaciones sumamente desagradables y negativas, las cuales la destruían, la lastimaban. Por un lado, por el suceso en sí, y por otro, porque sea evidente que algo malo estaba pasando y ella se quedaba sentada escribiendo en un blog el cual nadie quería leer.
Entonces optó por la decisión más cobarde, esa que jamás había querido tener que elegir. Decidió desentenderse de todo eso que la hacía mal. No verlo, no escucharlo, que nadie se lo contara. Rogar a las personas que recuerden olvidarse de contarle. Aunque suene extraño.
Y funciona, "no hay peor ciego que el que no quiere ver", se dice, le dicen, lee y escucha. Será muy ciega pero está muy feliz en eso que no sabe. Los otros se destruyen y ella no lo sabe. Así puede quererlos como siempre, sin alteraciones. Total, ella no es nadie para salvarlos en su camino a lo que no se sabe qué es pero, sin duda, es malo.

Super o gnc

Primero la negación, después la aceptación y decir: ya no me va a pasar más nada. Pasan los días y el sentimiento se esfuma, otro lo reemplaza, otro lo hace sentir muy, muy poco, hasta desvanecerse. Cuando ese otro desaparece, o se quiere esquivar, el hablado sentimiento resurge. Por obligación, por fuerza, por pretención. Renace de otra forma. Sólo como deseos. Como ganas de hacer notar que es algo pasado.
Entonces pasa lo mismo que siempre, excepto que no hay lágrimas, excepto que nadie sufre, excepto que se tapan muchas cosas que quizás estén por algún lado. Pero, podría ser también, que no estén por ninguno, que hayan desaparecido, que realmente se hayan percatado de que no tenían razón alguna de ser.
Estas entradas madrugueras, de cuando llego de salir, son lo mejor. Hoy, por ejemplo, son las 5:49 de la matina exactamente.

Tenía la receta para vos

Fuiste sólo aquel terrible ensayo de lo que hubiera sido una dulce perdición. Ahora sólo te perdiste. Te perdiste sin haber llegado a. Te perdiste en las ganas, en el "¿qué puede ser?", en las ilusiones, en las preguntas de cómo serán los besos sobrios. Los besos borrachos van y vienen, fueron y vinieron, se escaparon de mis labios y se colaron en los tuyos. O quizás al revés. Si lo recordara, no los llamaría como los llamo.
Pero quizás fui yo la que me perdí. Poco a poco, con suspicacias, segura de un sí, tan segura, que me ansié, corrí, grité, fui obvia y me caí. Me choqué contra la pared y me caí. Ahora sólo me quedan las preguntas. Las de siempre. ¿Y si hubiera actuado diferente? ¿Si le ganaba a mi ansiedad y esperaba la actuación ajena en vez de creer que siempre el sujeto de la oración tengo que ser yo?
Desde hace un tiempo actuar así directamente no va conmigo. Me volví un ser más ansioso que el que solía ser, un ser que no puede esperar, que no puede quedarse con la intriga y necesita actuar, necesita un no o un sí que no se haga esperar, necesita la respuesta en ese mismo momento.
Y además de las preguntas, tengo una certeza: las preguntas me están volviendo loca. Y no puedo dejar la permanente idea de que si hubiera sido de otra forma esto no se estaría dando así. Algo, que todavía no puedo llegar a distinguir, me repite todo el tiempo, día y noche, que yo solita fui la que arruiné todo.
Sí, ésta vez la culpa es mía.

En otra vida

Y soy testigo de historias, y de gentes, y de amores, y de aventuras. Soy una buena testigo. Las comparto, las entiendo, me río, las comento. Digo comentarios muy buenos. Casi las siento como propias. Me encantaría sentirlas del todo. Me encantaría apropiarme. Me encantaría que fueran solamente mías.
Pero son de ella, de él, de ellos y de ellas. Nunca voy a poder robar todo eso, aunque quisiera. Aunque es totalmente desleal y denota poca personalidad y amor por la vida propia, lo haría sin dudarlo. Pero es imposible.
Entonces me siento en una silla a tratar de tejer mis historias, mis gentes, mis amores y mis aventuras. Pero es difícil tejer sin hilo. Así como no se puede comer sin comida, cantar sin voz, mirar sin ojos y escribir sin nada para contar.
Sí, esto último es una mentira. Tengo palabras y palabras acumuladas y jamás conté algo realmente contable. Pero: capaz lo que hago no sea escribir, si no ordenar palabras de una manera que parece coherente.

Qrsi

Pienso mucho, siempre lo digo, siempre me lo dicen, pero sólo desde hace poco tiempo que lo sé. Saberlo me enterró más: me hizo ocupar más tiempo de no pensar en pensar que pienso mucho. Es mejor, a veces, no saber los propios males. Conocerlo nos entierra más. Pero también "para solucionar un problema primero hay que conocerlo", dicen los básicos (me encontré diciendolo repetidas veces). De todas formas no es un problema, es una característica. Aparente y lamentablemente, incambiable.
Es que, es tan fácil como eso. Me gustaría pensar un poco menos y dejar ser más a mi esencia, a mi alma, a mi corazón. Porque, una persona puede vivir sin que le funcione el cerebro, pero jamás, jamás va a poder vivir sin un corazón.

Básica

Como se suponía que sería, así actué. Es que si todos son tan básicos, no puedo yo ser de otra forma. Respondo a su obvia manera de manejarse. Y no puedo evitar ser tan obvia como ellos.
Son todos muy pelotudos, eso es lo que pasa, y ya no lo aguanto.

Muy muy y tan tan

Ella sabía que era así pero no tanto. No tanto como para sentirse neutra con algo, hasta que ese algo se muestra complicado, y ahí quererlo a más no poder. Se conocía, conocía sus defectos a la perfección -lamentablemente-. Pero ahora era momento de conocer la inmensidad de ellos.

Ll

Y de repente, el nudo, el ahogo, el "si hablo te cago a puteadas y me haría bien pero no nos conviene". El alejamiento, el silencio, la cueva, la nada. Un rato después: las lágrimas, el alivio. De a poquito, respirar más puro, respirar en serio.
Las lágrimas son inteligentes. Mucho más que cualquiera. Sólo ellas sabe desatar el nudo de garganta. No sé por qué la gente las ningunea, las esconde, las evita. Y en mí están saliendo cada vez más seguido (parece que ésta vez sí vienen tiempos complicados).

Cada vez

Los pájaros cantan lo que no puedo decir, las baldosas que sólo yo piso hacen el ruido que hace mi alma. Tuc. Nada, vacío, hueco. Las baldosas se aburren. Se divierten el instante en el que: tuc. Después se aburren. Soy efímera para ellas. Así como tantas cosas lo son para mí.
¿Por qué los sentimientos vuelven con el día? Las baldosas solían decirme "red wine makes me forget". Ahora sólo dicen otra cosa. Sólo me recuerdan pasos vacíos, solo me llevan a pensar en el cigarrillo consumiéndose, tan rápido como mi alma y mi esencia, que son de una forma cuando la luna está presente, y de otra tristemente opuesta cuando el sol se hace notar.

De izquierda a derecha

Arriba, abajo, muy arriba, un poco más abajo, y todavía más abajo, y de repente en lo más alto. No hablo de un avión de esos que hacen piruetas en la playa y la gente queda boquiabierta. Aunque podrían quedar boquiabiertos si comprendieran los malabares y las volteretas que da mi humor en el tramo de unos pocos minutos.
Lo bueno de todo ésto es que, cuando después de ir y venir mil millones de veces, estoy en lo más bajo, la forma de subir en un segundo es simple: me río de los cambios constantes, permanentes, invariables, seguidos, eternos, infinitos.

Mi mundo lo hago yo

Y del llanto a decir que no. A callar un no, pero a sentirlo más que nunca. A saber que importa poco y nada lo que digan o dejen de decir, que no hace falta hacer evidente la negación mientras viva dentro de uno. No hay cosa que me deje más tranquila que estar tan segura de todo ésto. Darme cuenta que no era necesario exteriorizar mi contrariedad con las pelotudeces que dicen y quieren imponer. Percatarme de que es mejor así: que piensen que estoy bajo su dominio. En mis adentros, hago lo que se me canta y ellos LTA!

Basta para mí, basta para todos

Estar años sembrando, que una lluvia de una noche te arruine todo, y no haber cosechado nunca nada. Esforzarse una eternidad, para nunca lograr un resultado, ya que previamente un hecho arrasa con todo. Estoy harta de lo no-recíproco. De lo injusto. De darme cuenta de que pasan cosas que en realidad no tendrían que.

Iceberg

Con garras y dientes se agarran y no se endienten. Digo entienden. Pero no se entienden.
Dicen cosas totalmente opuestas. Sís y nos. Mi consciente suele decir no, y el inconsciente dice que sí. En eso consiste la eterna lucha. El consciente suele ser lo que debo, y el inconsciente lo que quiero. Generalmente termino diciendo que sí, termino haciendo lo que quiero, termino permitiendo que mi inconsciente se devore a mi consciente. Así la paso mejor.
Y después, cuando el consciente renace, emerge, predomina otra vez, me tortura.
Si pudiera pedir un deseo y tuviera la certeza de que se cumpliría, pediría que mi inconsciente predomine toda mi vida. Mi inconsciencia sería consciencia, pero toda la información y las decisiones serían inconscientes. No me daría cuenta de que sería inconsciente. Haría lo que quisiera sin culpa alguna.
Tal vez, todo es al revés, o por ahí Freud flasheó banda y no hay inconsciente y consciente, sólo ideas contrapuestas que lo único que quieren es convivir en paz, pero sus propias existencias tan contrarias les impide su propia voluntad.

Fuera de foco

Te prefiero así. Borroso, a lo lejos.
Te prefiero bajo los efectos del alcohol, de las sustancias, de mi astigmatismo. Deformado, perfectamente deformado, o deformemente perfecto. En cámara lenta o muy rápida, con música demasiado adecuada -o inadecuada- de fondo. Sentado en el fondo del colectivo, o en la calle cuando yo te miro desde arriba de él.
No te quiero cerca, no quiero hablar con vos, no quiero que se caiga esa imagen tan imperfectamente perfecta. A través de mi persiana americana, que filtra eso que quiere filtrar (y lo hace muy bien)

8 de Octubre de 2006

Cuatro años ya pasaron, y podría jurar que ayer estaba en séptimo grado y me levanté con la noticia más espantosa del mundo.
No hay explicación para estas cosas. No hay. Sólo podemos justificar nuestro accionar a partir del hecho. O luchar o dejarse ir. Ellos eligen luchar. Entonces todos lo elegimos.
Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser. Sabernos juntos nos hace fuertes!

Zona horaria

El tiempo pasa, tic-tac. La gente crece, las plantas crecen, los árboles están cada vez más altos. Los bebés aprenden a hablar y se hacen nenes, a los adultos les van saliendo canas, los metales se oxidan, a la gente le crece el pelo, se lo corta, se tiñe, se pone extenciones, se rapa, vuelve a crecer. Tic-tac.
Y yo acá desde hace meses, años. Intacta. Con el pelo más corto, las uñas más descuidadas, un arito en la nariz, el pelo un poco más rubio, con unos kilos más. Tic-tac. Pero tan, tan igual...
El tiempo no me afecta adentro. Nunca. Soy una nena de trece en un cuerpo de dieciséis. Por eso me peleo conmigo. Tic-tac. En realidad quiero jugar a las muñecas, y tengo que estar mostrándome de otra forma. Ahora entiendo.

Mientras haya historias que contar

Siempre las hay, sólo que las percibimos recién cuando pasaron. Es por eso que siempre, cuando nos queremos poner a inventar un cuento, nos sale escribir en pretérito perfecto. Porque reconocemos las historias sólo y siempre como pasadas.
Jamás vamos a darnos cuenta de que estamos viviendo algo contable, algo escribible, algo que merezca ser contado. Nos vamos a dar cuenta de que lo hemos vivido. Pero no que lo estamos viviendo. Es todo cuestión de verbos, al final.

Belinda dijo

Hasta la solidaridad es egoísta, amigos, y perdón que les pinche el globo (perdón que realmente te lo esté pinchando), pero no sos lo que pensás que sos, si no que simplemente buscás tu propio bienestar, y este aparece cuando ayudás a otros. Supongo que no está mal; que te haga bien ver a otros bien, ya habla bastante bien de vos. ¡Pero no te olvides! Sos puramente egoísta. Todo lo hacés para quererte más, darte cuenta de lo grandioso que sos, para reconfortarte. Pero sos bueno. Pero sumamente egoísta.
Premio nobel para mí.

Take this broken wings and learn to fly

Escribir: acción de atar y desatar. Eso en mi diccionario interno. En el verdadero no me importa. ¿Qué puede ser más verdad que lo que pasa adentro de uno?
Ato palabras y me desato a mí. Me escapo por los dedos, me dejo fluir. Recién cuando pongo el punto final puedo respirar del todo profundo.
Si esta cuestión de escribir fuera un cuento, lo caracterizaría como maravilloso. Todo se ambientó con esto tan gloriosamente sobrenatural. Ya estoy acostumbrada a esa magia de cuando escribo. No por los resultados, no porque me sienta un hada ni crea en los duendes. Si no porque es como si una varita mágica se posara sobre mí y me liberara en un segundo.

Pluma

Aprender la fuerza neta, la inercia, el rozamiento, la aceleración y la velocidad no sirve de nada. Voy para donde sople el viento, el gigante ese que cuando llora, acá llueve. Soy una esponjita, sí, sí, sí. Pero digo que no. Pero sí, sí, sí, y dentro de mí todo es un sí. Los sís se chocan, se contradicen, se pelean, son totalmente opuestos pero en mí conviven. No les quiero preguntar cómo hacen, porque me van a decir que sí y voy a generar otro choque (esos que me desequilibran, como ahora, que mis sís están explotando a cada rato)

Aerosol en el alma

Es que, que lo visto en películas y en personas muy "diferentes" a uno, casi uno pueda vivirlo por sí mismo, es una locura. Sobretodo si es algo deseado y lleva a ese tipo de experiencias que poco existen. Sobretodo estando acostumbrados a la mediocridad, a la nada. The Beatles, mucho naranja, símbolos de la paz... Qué linda es la vida de a fragmentos. Lástima que me estoy dando cuenta de lo bueno que estuvo ahora, que estoy tirada en mi cama, pasandola un poco mal.

Alicia

"Yo te explico", le dijo al espejo. "Está todo bien pero está todo como el orto, ¿entendés?". El espejo la miró extrañada. ¿Cómo no iba a entenderla? Si el espejo es quien se lo hizo saber, si el espejo es igualito a ella, con la única diferencia de que, en realidad, no es.
Odia los espejos. Le cuentan que las cosas no son como quieren. Le hacen saber que lo que se tapa con unos gritos, por más que sean sinceros, sigue intacto. Le demuestran que sus teorías son mentiras, que no es que no está necesitando nada de eso, que eso se dice sólo para poder seguir de pie sabiendo lo que se pierde. El espejo miente a veces, también. Miente porque el espejo es lo que la persona es. Si ella miente, el espejo también. Pero a veces, en estados extraños y en situaciones particulares, el espejo dice algo diferente a lo que ella dice. O ella también lo dice, pero sólo puede darse cuenta a través del espejo.

Canapé

El tiempo físico está pero parece achicarse y minimizarse por la cantidad de cosas que lo ocupan. Negativas, hipócritas. No voy a ser alguien en mi vida por saber las dos primeras leyes de Newton o haber leído un libro malísimo de inglés. Ahora, al saber la primera guerra mundial, la revolución rusa, y leer un poco de García Márquez sí. Mis intereses son claros.
Qué lástima que no sepa canalizar bien mis gustos y orientaciones.