Aprender la fuerza neta, la inercia, el rozamiento, la aceleración y la velocidad no sirve de nada. Voy para donde sople el viento, el gigante ese que cuando llora, acá llueve. Soy una esponjita, sí, sí, sí. Pero digo que no. Pero sí, sí, sí, y dentro de mí todo es un sí. Los sís se chocan, se contradicen, se pelean, son totalmente opuestos pero en mí conviven. No les quiero preguntar cómo hacen, porque me van a decir que sí y voy a generar otro choque (esos que me desequilibran, como ahora, que mis sís están explotando a cada rato)