Los pájaros cantan lo que no puedo decir, las baldosas que sólo yo piso hacen el ruido que hace mi alma. Tuc. Nada, vacío, hueco. Las baldosas se aburren. Se divierten el instante en el que: tuc. Después se aburren. Soy efímera para ellas. Así como tantas cosas lo son para mí.
¿Por qué los sentimientos vuelven con el día? Las baldosas solían decirme "red wine makes me forget". Ahora sólo dicen otra cosa. Sólo me recuerdan pasos vacíos, solo me llevan a pensar en el cigarrillo consumiéndose, tan rápido como mi alma y mi esencia, que son de una forma cuando la luna está presente, y de otra tristemente opuesta cuando el sol se hace notar.