No sé si en la vida literalmente cada momento es diferente, o si literalmente cada momento uno está esperando que sea diferente. El incentivo puede ser tal o cual, pero uno al fin. La monotonía y el encarcelamiento en la rutina no es más que un recuerdo, que un intento de supervivencia de las ruinas de lo tristemente olvidado.
Toc-toc, tratan de volver. Pero no vencieron al presente. Lo sé porque si no no estarías leyendo esto.

Ni a mí

Los ojos ajenos me quieren comer, los ojos ajenos no van a poder. Si bailan por todas jaulas y se detienen en mí, les digo, yo les aviso, terminarán por sonreir. Puedo sola, yo quiero sola, escribo fuerte así. Si la droga es mala, por qué no, yo también. Nada es perfecto, nadie es perfecto, mi perfección fue hasta aquí. Aunque escucho en mi cabeza sus tristes voces mugir. Chascomús y esa vaca que nunca escuché, no lean estas liñitas que sin querer dibujé. Es un canto pero liñitas sólo quedarán, no importa, a quién le importa, qué más hubo acá

Ni nos vimos

Bariloco

Tiempo pasa, Nati queda

Hacía mucho. Hay una característica que se repite pero no creo que tenga que ver. Es mi cabeza, y mis sueños, y mi ilusión, la cual golpeo pero no muere. Muere mi buen humor, mi borrachera, mi energía, pero mi esperanza sigue intacta. Y aunque digan que es lo último que debe desaparecer, tengo que decirles que el nivel de la mía es extremo y merece ser aniquilado. Y que me lleva a situaciones que ya no quiero, puedo, ni debo tolerar más.

Sueño, sueño, vivo y me duele. Imagino, camino y tropiezo. Me ilusiono, bailo y nadie me agarra de la mano. Mientras en mi cabeza el tiempo se frenó, afuera todos gritan, toman, se dan besos y se ríen. Cuando por fin entro en movimiento, todos ya están durmiendo. Estoy a destiempo, no entiendo su rítmo, su ir y venir. Les digo "pelotudos", pero la pelotuda soy yo.

Despertate, Nati. Soñar es lindo pero dormido no se puede bailar.

The end

Aunque digan que no, odiar y sentirse odiado da placer. Analizar el actuar del otro, tenerle cada vez más bronca, saber que no te aguanta y vos aguantarlo menos y que se convierta en una guerra de "quién tiene más ganas de matar al otro"... No me vengan con la paz y esas giladas. Eso es así. Lo disfrutamos. Nos gusta sentir extremamente. Así como amamos amar y ser amados, y queremos demostrarlo y sentir que el otro nos lo quiere hacer saber.
Pero así como amar sin ser amado es horrible, odiar sin ser odiado, también. Pero de lo que yo quiero hablar ahora, es de cuando no te quieren y vos sí. Cuando sabés del rechazo que tiene otro hacia vos pero vos no podés hacer más que quererlo con el alma. Que te esforzás por odiarlo y maldecirlo pero sólo te dan ganas de sonreirle. De abrazarlo. De decirle cuánto lo querés.
Hay veces que ya no se puede hacer nada. Que hay que callarse la boca y esperar. No depende de vos esta vez. Depende del otro. De que vuelva a abrirte los brazos para volver a contenerte cuando llorás y hacerte reir en tus mejores días. Acá sigue la misma. Te espero.

No estoy muerta, sólo me aburrí

Me aburrí de pensar y de escribir lo que pienso.
Yo soy simple, pienso, luego escribo. Como ya no pienso, no escribo. Bueno, sí, sigo pensando tanto pero me lo niego y no lo escribo. Así sólo queda documentado en mi cabeza, que, por suerte, me traiciona y me hace creer que ya no pensaba más y simplemente vivía y sonreía.
Vivo, sonrío, pienso y escribo. Al final, siempre la misma. Y claro.

Obvio

Sale el sol, se esconde, vuelve a salir, saluda la luna, otra vez la luz, de vuelta la oscuridad, y el círculo amarillo una vez más, y las tinieblas y las estrellas nuevamente. Sigo tachando los días en el calendario y yo nada.
Todo y yo nada. Yo nada, yo nada, yo nada, yo nada. Ya me acostumbré a nada. O sea, a todo. Porque nada es todo para mí y todo ahora es nada. Nada, nada, nada.
Nunca supe nadar bien, es eso.

Memoria imaginativa off

No, amar no dejó de ser imaginar. Imaginar sigue significando amar igual que hace unos meses, un año, una eternidad. Simplemente que yo me olvidé de soñar.
Sí, no sólo que no amo, si no que tampoco hago lo que por defecto significa lo mismo. Ya de tratar de amar me rendí, pero de soñar no. Podía. Me salía. Me surgía. Hasta hace un tiempo. Tengo fé de que capaz el amor esté tan cerca que no valga la pena seguir deseando porque está llegando él, real, por fin. Por fin, capaz, deje de ser un mito, un cuento, una escucha, y se convierta en algo concreto y sentible. Palabra que invento pero que deberían todos implementar en sus vidas.
Amen.

Zip zap BOING

Me convertí en un ser rencoroso, peleador, celoso, envidioso, intolerante, gritón y quejoso. Pondría "etcétera", un etcétera en mayúscula, negrita y tamaño cincuenta y tres. Pero mejor lo cuento, no lo escribo. Lo comento. Lo pongo pero con filtro. Entre palabras. Para que no se vea mucho, para que no se note.
Es que creo que estoy perdiendo transparencia, sensibilidad y sencillez. Que me estoy tornando más oscura, más perversa, más interesada. Siempre me quejé de ser básica, pero con básica no me refería a simple. Si algo me gustaba de mí, era mi simpleza. ¿Y ahora?
... ¿Y Candela?

VG

Las estrellas sí pueden verse. Muchas, casi todas. Y con más luz que nunca. El arena, el mar, el sol escondiéndose por allá, y naciendo por encima del mar. Saludando, iluminando, matando a la noche, despertando al día. Preguntándose si ese beso mañana volverá, seguirá vigente, si te acordarás, si será para el olvido, si realmente te habrás olvidado. El sol que cuando vuelvas a abrir los ojos va a estar en lo más alto, saludándote, dándote calor, incitándote a que te metas al grandioso y efusivo mar. Que nades, que la arena se te meta en la maya y te moleste. Que te tires abajo de una ola, que una de éstas te revuelque, que grites porque hay un aguaviva que en realidad fue un alga. Que un viejo sabio te diga que mejor vayas más para la izquierda porque ahí hay una canaleta, y cuidado con la corriente. Salir del mar y jugar al voley mojada, tirarte al piso para salvar una pelota que finalmente no lo lograste y convertirte en una milanesa. Milanesa como la que vas a cenar esa noche cuando llegues roñosa a tu casa, y te vayas a bañar, y te maquilles y transformes y conviertas en una chica hecha y derecha. Esa misma chica que va a dejar de ser hecha y derecha cuando vuelva caminando por la playa, con dolor de pies, los zapatos en la mano, charloteando con cualquier grupo de simpáticos que ande por ahí y te convide un poco de pan recién hecho. Y el sol que se asoma por el mar y otra vez el mismo ciclo.
Definitivamente esa es la única rutina que no te aburre. Que no le aburre. Que no me aburre. Villa Gesell, GRACIAS.

Vccns

Falta nada, falta poco, es ya. Tengo miedo. Eso que todo el año me incentivó, me empujó a seguir, me hizo desear acelerar el tiempo; está por llegar. Lo que estoy deseando los otros 347 días está a la vista, muy cerca, acercándose. Falta nada, falta poco, es ya.
Quiero vivirlo, pero tengo miedo. Que pase, que llegue, que se escurra como suele hacer el tiempo y los buenos momentos y de repente verme envuelta rápidamente en el humo de la ciudad otra vez. "Estás muy mal". Sí, soy incoherente y probablemente esté algo loca. Pero así lo vivo, así lo siento, así lo digo, así lo escribo.
Quisiera, una vez más, desenchufar la cabeza y disfrutar de lo que, para mí, es la felicidad esparcida en un 20 días.

Literatura

"Te gusta hablar rápido y ponerte a decirnos todo lo que sabés, que está muy bien, y me decís que 'no te gusta mi pregunta' cuando inquiero algo que requiere que te tengas que detener a pensar. Encimás palabras para que no te frenemos en tu desarrollo sobre cierto tema, para evitar las preguntas sobre eso que no tenías preparado, pero bien capaz sos de resolver. Es una estrategia, pero a veces te vas a encontrar con situaciones en las que quien esté del otro lado de la mesa se interponga en tu discurso, el cual hacés con una seguridad envidiable, y te haga detenerte a analizar lo que te pregunta. Tenés un ocho. Que está respaldado por la resolución. Es decir, por aquellas preguntas 'para pensar'. Por esas preguntas que dijiste que no te gustaban. Felicitaciones. Pero pensalo"
Ay, profesor. Si supiera que en mi vida cotidiana soy tan así.. Si supiera que con tan sólo un examen de quince minutos, que se me hicieron una eternidad, logró sacarme la ficha de una manera sorprendente.. Si supiera que soy una persona que habla muy rápido, mucho y sin parar porque no quiere que se interpongan situaciones a las cuales no sabe qué hacer.. Si supiera que siempre me gusta sentirme cómoda y por eso soy tan así como soy.. Si supiera que no me gusta verme rodeada de condiciones en las cuales tengo que detenerme a hablar conmigo sobre lo que voy a hacer...
Es que, sí. Definitivamente lo sabe.

Ey!

Acá estoy. Es que capaz me anduve guardando mucho todo, reservándomelo para mí, decidiendo inconscientemente que era demasiado bello como para tener que compartirlo -con nadie, igual-. De todas formas no. Sí, fue una etapa rara. ¡Ey! Todas son etapas raras, me di cuenta. Que bueno.
Gud bai.

Antes que te vayas

Por una vez podría haber sido ella la que ahí adentro estaba. Ella podría haber sido la de los diálogos perfectos, la que contestaba lo ideal, la que escuchaba comentarios dulces al por mayor. Las sonrisitas, los hoyuelos en las mejillas, los besos en la nariz, los mimitos incesantes. ¿Ella? ¿Ahí? ¿Ésta vez sí?
Por ahora se interrumpió, dice. Pero asegura que fue real, que no fue ni un cuento, ni una película, ni una serie, ni un sueño de esos que tantas veces le mintieron. Ahora tiene miedo de que haya sido un destello, una cuestión más efímera en el trayecto de su vida. Será cuestión de esperar...

NY?

Ya cansada de las luces de Nueva York, pretende volver. La música de la famosa ciudad la cansó. Sí, siempre le gustó bailar, y gritar, y dar besos a cualquiera, pero ya no le gusta más. Le gusta hasta que la noche se acaba, hasta que sobre Nueva York nace el sol, surge lentamente, casi de la nada, pero al final lo es del todo. Ya no quiere bailar más. No quiere dar muchos besos. Quiere dar uno solo.
Ahora Nueva York tiene que ser más que Nueva York pero no encuentra la incógnita. Hace cuentas de todo tipo, la incógnita va y viene pero no puede encontrar la solución. Si tan sólo pudiera hacer una cuadrática y que le quedaran dos soluciones, así se daría cuenta, piensa. Pero seguramente encontraría la excusa para no encontrar a dónde tiene que viajar. Jamás va a lograr la cuadrática ni un buen despeje. Aunque en matemática le vaya muy bien.
Se compró los pasajes, todavía no sabe a donde. Todavía no los usa. Todavía ni piensa en acercarse al avión. Cuando los pasajes digan el destino, sin dudarlo un segundo, se sube. Sin valijas, sin maletas, sin nadie más. Sólo con las ganas terribles de abandonar Nueva York, esa ciudad que se muestra tan liberal pero que a ella la tiene atrapada.
Mientras tanto, sigue bailando, y gritando, y dando besos a cualquiera. Pero ya no le gusta más.

Paren las rotativas

Ey! Certificar que todo vive dando miles de vueltas y es sumamente cíclico y esas etcéteras significa que todo va a volver a girar. Que voy a volver a caer. Que voy a estar otra vez pendiente, buscando, sufriendo, soñando, deseando.., sintiendo. Ok, buenísimo.
O no.

Oiga!

Sí, ya nadie va a negarlo porque está a los ojos de cualquiera. Antes era sólo un dicho, un decir, una teoría que quedaba simpática invocar, siempre en forma de una frase básica, que todos ya estamos cansados de escuchar pero la seguimos tanto repitiendo como escuchando. En el fondo, nadie nunca le cree bien. Hasta que literalmente encarna la teoría, hasta que se vuelve esa oración personificada, hasta que siente que la gente lo está leyendo y simplemente puede leer "todo lo que va, vuelve".
Se puede interpretar también como volver a hablar de los ciclos, interminables y permanentemente consecutivos. También podemos verlo como la típica esa de que la situación se revirtió repentinamente. Sea como sea, todos sabemos bien de que estamos hablando. Pero seguramente lo entiendan cuando les pasó como a mí, que fue sumamente evidente y que podría dar la vida a que ésto es cierto.
Resté un beso pero ahora tengo algo que decir.

Capa de ozono

La sociedad más que el sol. Eso creen. La maldad más que la sociedad. Sí. Un hombre más que la maldad. Seguro. Una mujer atrás más todavía que el hombre. Sí, dicen que el amor a veces supera cosas terribles. Una escoba más grande que la mujer. La mugre más grande que la escoba. La miga más poderosa que la mugre, y las partículas absorben a esa miga, y a la mugre, y a la escoba, y a la mujer (con su joroba también), y al hombre, y a la maldad, y a la sociedad, y al sol. Quiero mc'onia.

Cross over

Das vuelta la página, termina el capítulo, la historia es la misma, abriste los ojos. La jerarquía del libro, capítulo por capítulo, indicaría que es tan verídico lo anterior como lo que ves ahora que tenés los ojos abiertos. Porque antes, aún con ojos cerrados, veías, y crees que veías más. Veías de otra forma. Estaba escrito con letra más legible, al menos para tu esencia, para tus ganas, para eso que dicen que se llama felicidad.
El nuevo capítulo te aburre. Criticás al escritor. Todo eso está tan lejos de lo que leíste una página antes... Entonces pensás que quizás tu libro vino fallado y le faltan páginas. No hay coherencia, si no. Sin embargo algo te dice que está muy bien así, que mejor que sea así, que la opción sería eliminar el capítulo anterior y no en el que estás ahora, y te negarías por siempre, porque no hubo capítulo más lindo que ese anterior, tan sentido, y a la vez, tan efímero...
Pero el capítulo nuevo te aburre, entonces volvés atrás. Buscás el anterior. Vas páginas para atrás. O algo no te lo permite hacer, o quizás la letra sea ilegible, se haya tornado borrosa o muy clarita. O quizás solo veas páginas en blanco, o tal vez sólo te lleve a un capítulo todavía anterior, que leíste hace mucho.
Te despertaste, querido amigo, lo otro fue, pero ya no es, y quizás ahora que lo mirás con ojos despiertos; nunca haya sido en verdad.

Pro

Quiero, deseo con todas mis fuerzas. Voy, abrazo, siento. Pero no. No soy yo, no es eso, algo no está bien y se hace notar. Un zumbido interno que me dice permanentemente que hay una parte que no tiene que ser así. Que eso no corresponde. Que no. Y es algo tan, tan cierto, que ya todo lo otro se pierde y lo único que puedo percibir es ese zumbido, ese silbido, ese ruido molesto, esa piedrita en el zapato que hace que ya lo que se suponía que era lindo se limite a eso.
Entonces ya no más, no soporto esa sensación de que las cosas no se están dando de manera correcta. Sin embargo, a la distancia, lo quiero y lo necesito ya. Es raro, nunca pensé que iba a pasarme así, con eso, y de esta forma. Sin embargo...

De frente, mantequita

Ay, no. Es que la risa capaz que se guardó. Me da bronca que haya gente tan pelotuda. Ya no es risa, es bronca, mezclada con pena, mezclada con ganas de "qué me importa" que se chocan con el "la vas a tener adentro". Es contradictorio. Si no me importa, no tendría que esforzarme para poder hacerles un LTA más grande que la pelotudez que les llena el cerebro.
Es que, ¿sabés qué es lo que más bronca me da? Que encima crean que tienen razón. Y todavía más me fastidia que todo ésto me fastidie y ya no sea un simple carcajeo.

Loca

Y te quiero y te espero, te busco por todas partes. Te encuentro en la mitad de la semana, te recuerdo, pienso en lo que vivimos, en lo que significás cada vez que aparecés en mi vida. Sos regular, vas y venís, pero te tengo menos de lo que me gustaría. Siete veces menos.
Me gustaría abrazarte y nunca dejarte ir. Vivir en vos eternamente. Porque cuando te fuiste, me arrepiento de lo que hicimos, de lo que dejé, de lo que ingerí. Pero te quiero. Te juro que te quiero. Sos un mal-bien sumamente necesario al cual no estoy dispuesta a abandonar.
Nunca me dejes, viernes.

NK

Estamos hablando de vidas. De una persona con familia y millones de seguidores. Con mucha gente que lo quería (y mucha otra que no). De un ser, de un hombre. No podemos alegrarnos por la muerte de nadie. No se puede. Aunque parece que muchos pueden.
Pensé que ya habíamos superado una etapa y ahora me doy cuenta que como sociedad estamos más atrás de lo que creemos y estamos convencidos. Podemos juzgar su actitud política, pero primero era, lamentablemente era, una persona.
Y, además, nadie se puede atrever a negar la pasión y el fanatismo con el que ejercía su cargo. Todo esto lo digo yo, Natalia, cero kirchnerista, pero sí una persona con los ojos y la cabeza abierta.

Girls just wanna have fun

Ya no me importa lo que piensen. Lo que piense. Lo que piense que me pasa, lo que piense que pienso, lo que piense que pienso que piensa. Ahora quiero divertirme un poco con esta situación. Quiero aprovechar que mi corazoncito ya no está tan entrometido. Que sigue siendo tan plumita como siempre pero parece que ahora el viento paró un poco.
Espero otra ráfaga, pero mientras tanto, me quiero divertir.

Bombón

Es medio bizarro pero hay algo de mi vínculo con él que lo comparo con una dieta.
Amo comer chocolate. Es algo que me llena completamente, de distintas formas. Entonces como sin cuestionarme, hasta que un día me doy cuenta que hay un sentido en el que no me hace bien. Por ende: dejo de comerlo. Pero un día vuelvo a caer en eso tan rico. Y sí, me incentivaba pensar que hacía como dos semanas que no comía chocolate. Cuando vuelvo a caer ya no tengo ningún incentivo... Y caigo las veces siguientes, y las siguientes. Hasta que saco un incentivo de no sé bien dónde, y me propongo que aunque el chocolate pase por adelante mío, me saque a bailar, y me quiera dar besos; me voy a negar por completo.

Bruta, ciega, sorda y muda

Jamás quiso ser de esas personas que preferían taparse los ojos antes que ver la realidad. Siempre se imaginó mirarse al espejo y ver a un ser que iba con la verdad, que quería sólo la verdad, y aunque ésta no le gustase, la afrontaría, intentaría cambiarla, derrumbaría lo que fuera necesario derrumbar para que eso que no le gustaba, se convirtiera en algo agradable de ver, o al menos soportable.
Pero de repente se encontró con realidades incambiables, con situaciones sumamente desagradables y negativas, las cuales la destruían, la lastimaban. Por un lado, por el suceso en sí, y por otro, porque sea evidente que algo malo estaba pasando y ella se quedaba sentada escribiendo en un blog el cual nadie quería leer.
Entonces optó por la decisión más cobarde, esa que jamás había querido tener que elegir. Decidió desentenderse de todo eso que la hacía mal. No verlo, no escucharlo, que nadie se lo contara. Rogar a las personas que recuerden olvidarse de contarle. Aunque suene extraño.
Y funciona, "no hay peor ciego que el que no quiere ver", se dice, le dicen, lee y escucha. Será muy ciega pero está muy feliz en eso que no sabe. Los otros se destruyen y ella no lo sabe. Así puede quererlos como siempre, sin alteraciones. Total, ella no es nadie para salvarlos en su camino a lo que no se sabe qué es pero, sin duda, es malo.

Super o gnc

Primero la negación, después la aceptación y decir: ya no me va a pasar más nada. Pasan los días y el sentimiento se esfuma, otro lo reemplaza, otro lo hace sentir muy, muy poco, hasta desvanecerse. Cuando ese otro desaparece, o se quiere esquivar, el hablado sentimiento resurge. Por obligación, por fuerza, por pretención. Renace de otra forma. Sólo como deseos. Como ganas de hacer notar que es algo pasado.
Entonces pasa lo mismo que siempre, excepto que no hay lágrimas, excepto que nadie sufre, excepto que se tapan muchas cosas que quizás estén por algún lado. Pero, podría ser también, que no estén por ninguno, que hayan desaparecido, que realmente se hayan percatado de que no tenían razón alguna de ser.
Estas entradas madrugueras, de cuando llego de salir, son lo mejor. Hoy, por ejemplo, son las 5:49 de la matina exactamente.

Tenía la receta para vos

Fuiste sólo aquel terrible ensayo de lo que hubiera sido una dulce perdición. Ahora sólo te perdiste. Te perdiste sin haber llegado a. Te perdiste en las ganas, en el "¿qué puede ser?", en las ilusiones, en las preguntas de cómo serán los besos sobrios. Los besos borrachos van y vienen, fueron y vinieron, se escaparon de mis labios y se colaron en los tuyos. O quizás al revés. Si lo recordara, no los llamaría como los llamo.
Pero quizás fui yo la que me perdí. Poco a poco, con suspicacias, segura de un sí, tan segura, que me ansié, corrí, grité, fui obvia y me caí. Me choqué contra la pared y me caí. Ahora sólo me quedan las preguntas. Las de siempre. ¿Y si hubiera actuado diferente? ¿Si le ganaba a mi ansiedad y esperaba la actuación ajena en vez de creer que siempre el sujeto de la oración tengo que ser yo?
Desde hace un tiempo actuar así directamente no va conmigo. Me volví un ser más ansioso que el que solía ser, un ser que no puede esperar, que no puede quedarse con la intriga y necesita actuar, necesita un no o un sí que no se haga esperar, necesita la respuesta en ese mismo momento.
Y además de las preguntas, tengo una certeza: las preguntas me están volviendo loca. Y no puedo dejar la permanente idea de que si hubiera sido de otra forma esto no se estaría dando así. Algo, que todavía no puedo llegar a distinguir, me repite todo el tiempo, día y noche, que yo solita fui la que arruiné todo.
Sí, ésta vez la culpa es mía.

En otra vida

Y soy testigo de historias, y de gentes, y de amores, y de aventuras. Soy una buena testigo. Las comparto, las entiendo, me río, las comento. Digo comentarios muy buenos. Casi las siento como propias. Me encantaría sentirlas del todo. Me encantaría apropiarme. Me encantaría que fueran solamente mías.
Pero son de ella, de él, de ellos y de ellas. Nunca voy a poder robar todo eso, aunque quisiera. Aunque es totalmente desleal y denota poca personalidad y amor por la vida propia, lo haría sin dudarlo. Pero es imposible.
Entonces me siento en una silla a tratar de tejer mis historias, mis gentes, mis amores y mis aventuras. Pero es difícil tejer sin hilo. Así como no se puede comer sin comida, cantar sin voz, mirar sin ojos y escribir sin nada para contar.
Sí, esto último es una mentira. Tengo palabras y palabras acumuladas y jamás conté algo realmente contable. Pero: capaz lo que hago no sea escribir, si no ordenar palabras de una manera que parece coherente.

Qrsi

Pienso mucho, siempre lo digo, siempre me lo dicen, pero sólo desde hace poco tiempo que lo sé. Saberlo me enterró más: me hizo ocupar más tiempo de no pensar en pensar que pienso mucho. Es mejor, a veces, no saber los propios males. Conocerlo nos entierra más. Pero también "para solucionar un problema primero hay que conocerlo", dicen los básicos (me encontré diciendolo repetidas veces). De todas formas no es un problema, es una característica. Aparente y lamentablemente, incambiable.
Es que, es tan fácil como eso. Me gustaría pensar un poco menos y dejar ser más a mi esencia, a mi alma, a mi corazón. Porque, una persona puede vivir sin que le funcione el cerebro, pero jamás, jamás va a poder vivir sin un corazón.

Básica

Como se suponía que sería, así actué. Es que si todos son tan básicos, no puedo yo ser de otra forma. Respondo a su obvia manera de manejarse. Y no puedo evitar ser tan obvia como ellos.
Son todos muy pelotudos, eso es lo que pasa, y ya no lo aguanto.

Muy muy y tan tan

Ella sabía que era así pero no tanto. No tanto como para sentirse neutra con algo, hasta que ese algo se muestra complicado, y ahí quererlo a más no poder. Se conocía, conocía sus defectos a la perfección -lamentablemente-. Pero ahora era momento de conocer la inmensidad de ellos.

Ll

Y de repente, el nudo, el ahogo, el "si hablo te cago a puteadas y me haría bien pero no nos conviene". El alejamiento, el silencio, la cueva, la nada. Un rato después: las lágrimas, el alivio. De a poquito, respirar más puro, respirar en serio.
Las lágrimas son inteligentes. Mucho más que cualquiera. Sólo ellas sabe desatar el nudo de garganta. No sé por qué la gente las ningunea, las esconde, las evita. Y en mí están saliendo cada vez más seguido (parece que ésta vez sí vienen tiempos complicados).

Cada vez

Los pájaros cantan lo que no puedo decir, las baldosas que sólo yo piso hacen el ruido que hace mi alma. Tuc. Nada, vacío, hueco. Las baldosas se aburren. Se divierten el instante en el que: tuc. Después se aburren. Soy efímera para ellas. Así como tantas cosas lo son para mí.
¿Por qué los sentimientos vuelven con el día? Las baldosas solían decirme "red wine makes me forget". Ahora sólo dicen otra cosa. Sólo me recuerdan pasos vacíos, solo me llevan a pensar en el cigarrillo consumiéndose, tan rápido como mi alma y mi esencia, que son de una forma cuando la luna está presente, y de otra tristemente opuesta cuando el sol se hace notar.

De izquierda a derecha

Arriba, abajo, muy arriba, un poco más abajo, y todavía más abajo, y de repente en lo más alto. No hablo de un avión de esos que hacen piruetas en la playa y la gente queda boquiabierta. Aunque podrían quedar boquiabiertos si comprendieran los malabares y las volteretas que da mi humor en el tramo de unos pocos minutos.
Lo bueno de todo ésto es que, cuando después de ir y venir mil millones de veces, estoy en lo más bajo, la forma de subir en un segundo es simple: me río de los cambios constantes, permanentes, invariables, seguidos, eternos, infinitos.

Mi mundo lo hago yo

Y del llanto a decir que no. A callar un no, pero a sentirlo más que nunca. A saber que importa poco y nada lo que digan o dejen de decir, que no hace falta hacer evidente la negación mientras viva dentro de uno. No hay cosa que me deje más tranquila que estar tan segura de todo ésto. Darme cuenta que no era necesario exteriorizar mi contrariedad con las pelotudeces que dicen y quieren imponer. Percatarme de que es mejor así: que piensen que estoy bajo su dominio. En mis adentros, hago lo que se me canta y ellos LTA!

Basta para mí, basta para todos

Estar años sembrando, que una lluvia de una noche te arruine todo, y no haber cosechado nunca nada. Esforzarse una eternidad, para nunca lograr un resultado, ya que previamente un hecho arrasa con todo. Estoy harta de lo no-recíproco. De lo injusto. De darme cuenta de que pasan cosas que en realidad no tendrían que.

Iceberg

Con garras y dientes se agarran y no se endienten. Digo entienden. Pero no se entienden.
Dicen cosas totalmente opuestas. Sís y nos. Mi consciente suele decir no, y el inconsciente dice que sí. En eso consiste la eterna lucha. El consciente suele ser lo que debo, y el inconsciente lo que quiero. Generalmente termino diciendo que sí, termino haciendo lo que quiero, termino permitiendo que mi inconsciente se devore a mi consciente. Así la paso mejor.
Y después, cuando el consciente renace, emerge, predomina otra vez, me tortura.
Si pudiera pedir un deseo y tuviera la certeza de que se cumpliría, pediría que mi inconsciente predomine toda mi vida. Mi inconsciencia sería consciencia, pero toda la información y las decisiones serían inconscientes. No me daría cuenta de que sería inconsciente. Haría lo que quisiera sin culpa alguna.
Tal vez, todo es al revés, o por ahí Freud flasheó banda y no hay inconsciente y consciente, sólo ideas contrapuestas que lo único que quieren es convivir en paz, pero sus propias existencias tan contrarias les impide su propia voluntad.

Fuera de foco

Te prefiero así. Borroso, a lo lejos.
Te prefiero bajo los efectos del alcohol, de las sustancias, de mi astigmatismo. Deformado, perfectamente deformado, o deformemente perfecto. En cámara lenta o muy rápida, con música demasiado adecuada -o inadecuada- de fondo. Sentado en el fondo del colectivo, o en la calle cuando yo te miro desde arriba de él.
No te quiero cerca, no quiero hablar con vos, no quiero que se caiga esa imagen tan imperfectamente perfecta. A través de mi persiana americana, que filtra eso que quiere filtrar (y lo hace muy bien)

8 de Octubre de 2006

Cuatro años ya pasaron, y podría jurar que ayer estaba en séptimo grado y me levanté con la noticia más espantosa del mundo.
No hay explicación para estas cosas. No hay. Sólo podemos justificar nuestro accionar a partir del hecho. O luchar o dejarse ir. Ellos eligen luchar. Entonces todos lo elegimos.
Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser. Sabernos juntos nos hace fuertes!

Zona horaria

El tiempo pasa, tic-tac. La gente crece, las plantas crecen, los árboles están cada vez más altos. Los bebés aprenden a hablar y se hacen nenes, a los adultos les van saliendo canas, los metales se oxidan, a la gente le crece el pelo, se lo corta, se tiñe, se pone extenciones, se rapa, vuelve a crecer. Tic-tac.
Y yo acá desde hace meses, años. Intacta. Con el pelo más corto, las uñas más descuidadas, un arito en la nariz, el pelo un poco más rubio, con unos kilos más. Tic-tac. Pero tan, tan igual...
El tiempo no me afecta adentro. Nunca. Soy una nena de trece en un cuerpo de dieciséis. Por eso me peleo conmigo. Tic-tac. En realidad quiero jugar a las muñecas, y tengo que estar mostrándome de otra forma. Ahora entiendo.

Mientras haya historias que contar

Siempre las hay, sólo que las percibimos recién cuando pasaron. Es por eso que siempre, cuando nos queremos poner a inventar un cuento, nos sale escribir en pretérito perfecto. Porque reconocemos las historias sólo y siempre como pasadas.
Jamás vamos a darnos cuenta de que estamos viviendo algo contable, algo escribible, algo que merezca ser contado. Nos vamos a dar cuenta de que lo hemos vivido. Pero no que lo estamos viviendo. Es todo cuestión de verbos, al final.

Belinda dijo

Hasta la solidaridad es egoísta, amigos, y perdón que les pinche el globo (perdón que realmente te lo esté pinchando), pero no sos lo que pensás que sos, si no que simplemente buscás tu propio bienestar, y este aparece cuando ayudás a otros. Supongo que no está mal; que te haga bien ver a otros bien, ya habla bastante bien de vos. ¡Pero no te olvides! Sos puramente egoísta. Todo lo hacés para quererte más, darte cuenta de lo grandioso que sos, para reconfortarte. Pero sos bueno. Pero sumamente egoísta.
Premio nobel para mí.

Take this broken wings and learn to fly

Escribir: acción de atar y desatar. Eso en mi diccionario interno. En el verdadero no me importa. ¿Qué puede ser más verdad que lo que pasa adentro de uno?
Ato palabras y me desato a mí. Me escapo por los dedos, me dejo fluir. Recién cuando pongo el punto final puedo respirar del todo profundo.
Si esta cuestión de escribir fuera un cuento, lo caracterizaría como maravilloso. Todo se ambientó con esto tan gloriosamente sobrenatural. Ya estoy acostumbrada a esa magia de cuando escribo. No por los resultados, no porque me sienta un hada ni crea en los duendes. Si no porque es como si una varita mágica se posara sobre mí y me liberara en un segundo.

Pluma

Aprender la fuerza neta, la inercia, el rozamiento, la aceleración y la velocidad no sirve de nada. Voy para donde sople el viento, el gigante ese que cuando llora, acá llueve. Soy una esponjita, sí, sí, sí. Pero digo que no. Pero sí, sí, sí, y dentro de mí todo es un sí. Los sís se chocan, se contradicen, se pelean, son totalmente opuestos pero en mí conviven. No les quiero preguntar cómo hacen, porque me van a decir que sí y voy a generar otro choque (esos que me desequilibran, como ahora, que mis sís están explotando a cada rato)

Aerosol en el alma

Es que, que lo visto en películas y en personas muy "diferentes" a uno, casi uno pueda vivirlo por sí mismo, es una locura. Sobretodo si es algo deseado y lleva a ese tipo de experiencias que poco existen. Sobretodo estando acostumbrados a la mediocridad, a la nada. The Beatles, mucho naranja, símbolos de la paz... Qué linda es la vida de a fragmentos. Lástima que me estoy dando cuenta de lo bueno que estuvo ahora, que estoy tirada en mi cama, pasandola un poco mal.

Alicia

"Yo te explico", le dijo al espejo. "Está todo bien pero está todo como el orto, ¿entendés?". El espejo la miró extrañada. ¿Cómo no iba a entenderla? Si el espejo es quien se lo hizo saber, si el espejo es igualito a ella, con la única diferencia de que, en realidad, no es.
Odia los espejos. Le cuentan que las cosas no son como quieren. Le hacen saber que lo que se tapa con unos gritos, por más que sean sinceros, sigue intacto. Le demuestran que sus teorías son mentiras, que no es que no está necesitando nada de eso, que eso se dice sólo para poder seguir de pie sabiendo lo que se pierde. El espejo miente a veces, también. Miente porque el espejo es lo que la persona es. Si ella miente, el espejo también. Pero a veces, en estados extraños y en situaciones particulares, el espejo dice algo diferente a lo que ella dice. O ella también lo dice, pero sólo puede darse cuenta a través del espejo.

Canapé

El tiempo físico está pero parece achicarse y minimizarse por la cantidad de cosas que lo ocupan. Negativas, hipócritas. No voy a ser alguien en mi vida por saber las dos primeras leyes de Newton o haber leído un libro malísimo de inglés. Ahora, al saber la primera guerra mundial, la revolución rusa, y leer un poco de García Márquez sí. Mis intereses son claros.
Qué lástima que no sepa canalizar bien mis gustos y orientaciones.

MC

Tal vez era más divertido cuando no me conocía, cuando me sorprendía, cuando mis pasos eran impredecibles para todos y hasta para mí. Supongo que tenía menos certezas que ahora, pero lo que disfrutaba era del beneficio de la duda.
Ahora me sé, me sé de memoria, me aprendí, me conozco tanto que ya me aburro. Y no es que lo que conocí de mí sea malo, si no, incompresible. Porque me sé, pero no me comprendo.
Me resulta divertido pensar que antes no me sabía. Qué distinto sería todo para mí ahora si no me supiera. Lo que pasa es que todo lo que viene es repetido, porque todos son ciclos, y como me sé tanto y tan bien, a eso que viene -que ya vino alguna vez- ya sé cómo voy a reaccionar.
En una prueba de mi misma me sacaría un 10. Y como soy tan básica, en un multiple choice, las respuestas serían a-b-c-a-b-c-a-b-c-a-b-c.

Pluf

Ideas que se acumularán, chocarán, se pelearán por salir a flote. Se mostrarán concisas, inteligentes, fáciles de expresar, o en el caso de que no lo vayan a ser, te harán sentir la capacidad de poder expresarlas a la perfección aunque esto parezca difícil. Se van a morir por salir. Van a querer matarse unas a otras y, finalmente, lograrán su cometido.
Y cuando te quieras acordar, ya no va a haber ninguna coherencia que puedas decir, escribir, y ni siquiera pensar.

RY

Un golpe, un empujón, una luz inmensa, un ruido muy fuerte, un grito insoportable. Lo que sea: un aviso inesperado, inoportuno, e intolerable también. Increíble, imposible pero posible. Más allá de eso, algo está pasando, y como todo aviso, como todo mensaje, tiene un emisor (algo difuso y alterado), y un receptor, que soy yo, que sos vos, y que somos todos.
Somos receptores muy malos, nos gusta distorsionar el mensaje, queremos esquivar la responsabilidad que nos depositaría si interpretáramos el mensaje de manera correcta. Acaba de decir mamá "hay que disfrutar de todo, cada día como si fuera el último, olvidarse de las boludeces y nutrirse de las cosas buenas". Muy típico y básico, todos lo sabemos, lo decimos, lo repetimos, ¿lo implementamos? No decodifiquemos el mensaje! Que en paz descanse, pero que ésto y que todo lo que pase nos sirva para aprender. La vida se puede ir en un segundo, muchachos. Un segundo basta para eso, y puede pasarnos a todos. Tratemos de olvidar las negativas -que a veces somos nosotros los propios creadores, somos buscadores de mambos profesionales- y que nos rieguen las cosas bellas, las PEQUEÑAS cosas bellas que en realidad son más grandes y más fuertes que todas. Eso es la vida, eso es lo que vale, eso es lo que tiene sentido.

Inmortalizarte en mi boca esta vez

Nunca deseos de frenar el tiempo, jamás ganas de que una imagen o una situación se congelara por completo. Pero un día sí. En una situación solamente. No poner pausa, si no eternizar esos diez o quince minutos. Inmortalizarlos. Que duren para siempre. Y, al notar que es imposible, hacer el esfuerzo de guardarlo adentro de uno mismo. Para recargarse. Para llenarse al estar vacío.
Lo malo es que no todos pueden nutrirse de los viejos momentos lindos, si no que quieren que se vuelvan a repetir, que sólo así van a poder disfrutarlos. Mentira, demasiado efímero para poder disfrutarlo.

Cerebro on

Maquinar o no maquinar, elige la A. Elige tener una razón para justificar sus lágrimas y su malestar últimamente inexplicable. Elige escuchar música y modificar mentalmente la letra para que vaya acorde a su vida. Porque ninguna canción puede describir lo que le pasa. No porque sea especial ni porque no sea normal; si no porque es extremadamente básica y, como la música también sufrió la globalización y todas esas cosas que mucho no me importan, lo importante es que venda. Y lo básico y aburrido, como ella, no vende. Venden las mentiras, dice. No le gusta pensar que se está perdiendo de vivir algo. Pero además de eso, está convencida. Son mentiras. Todos ellos están equivocados. Un error lindo, tal vez. Pero error al fin. Ya se van a despertar y les va a doler.., sigue justificandose. Si así está mejor, bien por ella. Ojalá algún día la sacudan de un beso y se equivoque ella también.

MN

Es que está sensible y por ende quiere escuchar melodías que la sensibilicen más. Siempre dijo adorar los extremos más que a nada en el mundo, y cree que lo que le está pasando sumado a un par de notas musicales lindamente coordinadas, las cual ya sabe que le generan algo, podrán hacerla llegar a los extremos que busca.
El problema (es que siempre hay uno) es que, como le pasa con todo, siempre quiere más, más, más, y al querer seguir buscando donde tal vez ya no hay más nada por encontrar termina encontrando la mediocridad en las cosas, como le pasó anoche, y hace una semana, y hace dos.
Por ende, debería aprender, que los extremos no existen, que los límites no son líneas, si no que son imperceptibles, que siempre hay un límite más allá, hasta que ya no hay nada, pero no podemos divisar cuándo es que terminó. Pero nos pasamos. Eso sí.
Eso hace ella, pasarse todo el tiempo, neutralizando lo bueno y lo malo, llevando todo siempre a un punto medio. Para un ser equilibrado esto sería mágico. Para ella, en cambio, vivir así es casi igual que estar en el infierno.

Persevera y

Lo otro fue un desliz. Quedaría más con el otro blog pero bueno, terminó acá por una cuestión de que es más sano para todos que nadie lo lea.
No más... Listo. Me gusta estar tan segura, saberlo. Haberlo llorado así. Haberlo gritado así. Haberlo pensado tanto en un estado no tan puro pero a la vez, que me llevó a aceptar cosas que de otra forma no podría. Era hora de asumirlo y lo asumí. Esto ya me lo había cuestionado de alguna forma, pero nunca de esta manera.
Es lindo estar tan segura de algo por una vez en la vida. Aunque esa certeza sea la certeza de algo malo. Porque estar segura es lo único que me puede llevar a cortar con eso. Y me está llevando.

Borra

si seguro ya nombre este ciclo pero nunca de esta forma, sin tildes y sin pensar en la ortografia, sin ocuparme de las comas y los puntos y las formalidades porque acabo de llega rpero estalle.
llore, odie, grite, charle, abrace, conte, etc. a partir de las cinco de la mañana no pude dejar de llorar y me di ceunta de que al gentee s buena. SE ACABO, se acabo, es una decision.
es el final de un ciclo. seguramente el comienzo de otro. espero que se aun poquito mas positivo y sano para mi. neceisto eso: algo que me haga bien. adios.

Track 1

Y entro y me envuelve, y qué bueno que me envuelva, porque me saca de todo eso otro que no me gusta que en realidad es la realidad, valga la redundancia. Entonces me absorbe, y qué bueno que me absorba. Paso un rato y me lo creo, y mi realidad dejó de ser mi realidad y pasó a ser otra. Pero al cabo de unos minutos, el tiempo se encarga de hacerme volver, de desenvolverme, de expulsarme, de devolverme. Se revierte el proceso.
Entonces tengo que volver a asumir algo que no quiero, después de pretender trasladar aquella otra cosa a la realidad real. Es divertido un rato, después me aburro, después sufro y después me doy cuenta que son todas mentiras. Y de que es un ciclo más en mi vida. Y de que estoy harta de que me mientan, de que nos mientan, de que critiquen algo y no hacen menos que hacer exacta y precisamente lo mismo, aunque de manera simpática y sutil.

Otra no!

Una vez más emprende, una vez más va a caer. Es que ya lo encara así, ya lo sabe, no hay incógnita esta vez. Algo no le gusta, algo se plantea cambiar. Un día cambia. Al otro volvió a su orígen. Se olvida, pero después recuerda que ALGO LE ESTÁ ESPANTANDO! Y que así no se quiere. Entonces se plantea cambiar otra vez.
Me da un poco de pena. Está sentada en una computadora escribiendo en tercera persona porque no lo quiere asumir pero inevitablemente lo asume. Y se dice que ésta vez va a ser diferente, pero sin embargo es ella la que teclea cada letra de esta entrada y la que deja en evidencia de que es uno más de esos intentos con retorno. Los ciclos no dejan de perseguirla.

Aro

Empieza con un quieroquieroquiero, después se convierte en el triunfo de lo obtenido, y después es algo más en ese montón de cosas que poseo y no valoro. Entonces lo rechazo, viene el pasopasopaso, para después volver con un quieroquieroquiero y darle movimiento al ciclo. Sin eso, se estancaría. Ojalá se estancara.

Amar borracho es imaginar borracho

Amar es imaginar, digo con seguridad. ¿Imaginar es amar entonces? Se puede imaginar sin amar. Pero el amar siempre es imaginar. Siempre que no ames realmente, claro. Como ahora. Que lo que amo es imaginación. Que amar para mí es igual que imaginar. Que en realidad no amo y me digo que amar es imaginar para no sentirme tan vacía y tan sin-experiencia de semejante sentimiento. Es que no, no te amo. Amo la noche, el alcohol, las cenizas de los cigarrillos terminados, el fuego del encendedor, el olor a humo, el calor del boliche, el gusto a alcohol en tu boca, las ganas de sentirte otra vez, las estrellas saludandome, el sol al día siguiente para recordarme que otra vez me equivoqué. Eso que odio es eso mismo que amo. Esa imaginación de lo que debería y podría ser, de lo que se supone que tan bien nos haría. Amo y odio imaginar, amo y odio amar. Y si amar es imaginar, odio imaginar, odio amar, amo amar, y amo imaginar.

Título

Hay como una lista -bastante larga- de pedacitos de canciones que amo. Amo las canciones y más todavía esos pedacitos. Y tengo ganas de llenar mis nicks de ellos, mis blogs; de que mi twitter diga suavemente frases preciosas y que la gente diga "qué lindo lo que siente". Pero no puedo mentirme tanto. Por eso las guardo, las anoto por ahí; las quiero tener para que, algún día, esas canciones sí estén hablando de mí. Porque eso va a pasar. Y ahí voy a estar, gritándolas por todos lados, pegándolas en mi pared y adentro mío también. Por esto, AMAR ES IMAGINAR.

Si el amor apesta,

que me apeste.

Duermo afuera -pero me río-

Es que queda bien... Así sos bueno. Y sí no sos un garca. Ni te escuchan! Ellos se la pierden. Algún día van a abrir los ojos y darse cuenta de que decían cualquiera. No, tal vez no estaban equivocados -en eso no me meto-, si no que van a darse cuenta de que no sabía qué estaban diciendo, de que repetían porque sonaba lindo.
Es como cuando decís una frase porque queda copada pero en el fondo no entendés qué quiere decir. Estaría bien si no jodieran a nadie, pero joden y mucho. Porque esa idea, que ni siquiera entienden, les prohibe aceptar otras. Aún cuando esa idea se tilda de liberal y abierta.
Ver todo esto tan desde afuera me divierte y mucho. Aunque también me aísla.
Hasta llora y se muestra así. Y la gente se lo cree y lo avala, y él aparece como un ser pensante y que considera a todos, y que no puede soportar la ignorancia. Todos lo abrazan y le ruegan que se tranquilice, y él lo hace, se quedó tranquilo. Por un lado, dentro del personaje, está contento, lo convencieron, aquellos que no saben valorar que se pudran. Pero, la conformidad pasa por lo que es externo al personaje, lo que compete al ser verdadero y no al personaje que creó y también creyó.
Es que, obvio que todos van a avalarlo, y compartir su opinión. Es como un personaje general, uno que a todos les cae bien, uno que todos toman, uno que está de moda y cae simpático. Y sí, están los que quedan afuera, los que queda(mos) afuera solo por el placer de contradecir, los que quedan afuera solamente porque no piensan así (tal como los que hacen el personaje, sólo que éstos no sienten la necesidad de ocultar su verdadero pensar), y los que no les importa y no me meten. Los que, como yo, nos dedicamos a oponernos permanentemente, solemos perder nuestra vida sin jamás haber tenido un pensamiento al respecto. Pero, aprendí, que es algo que no puedo evitar.
Al final la revolucionaria soy yo. Los otros son una masa, son todos, son la mayoría. ¿Y yo? Sola. Sola y contenta con mi cabeza y con lo que digo.

Nací con este mambo

Digo que no me escucha pero está segura de que sí, de que es un mambo mío, que flasheo, que alucino. "Una pobre estúpida que está buscando un problema que justifique su malestar". No! Hoy me lo dejaste claro. A mí y a vos. Ya cualquier justificación es injustificable.
Te caíste en tu mentira, pum. Abrí el paracaídas porque te va a doler. No, no lo abras. Si lo abrís vas a tener energía para seguir mintiendo y me aburrí.

O

Las pruebas ya son claras, las cosas están mostrándose como yo no quería que fueran. Está siendo evidente que todo se fue para el lado al que siempre prometí esquivar. Y ese es mi ahora. Un ahora que quiero cambiar, pero que no puedo. Un ahora con el que me peleo todo el tiempo y al cual ya no soporto más.
El cambio me dura unas horas, un día, un par a lo sumo. Después vuelvo al maldito mismo "ahora". Que me gustaría que pasara a ser un "antes" y que esto de los ciclos, al menos con este aspecto no se repitiera. Pueden pensar que es superficial pero no. Como me dijo una persona a quien quiero mucho hace banda de tiempo "si vos no te querés a vos mismo, nadie te va a querer". Las cosas van tomando su lugar, eso tiene que pasar para poder moverlas. Sí.

Pre

Tapo penas con sonrisas, siempre, como religión. Diría que lo elijo, pero simplemente es un mecanismo inconsciente e involuntario, del cual en realidad sí soy consciente. Me sirve para defenderme de todo eso que no me gusta, para llenar lo que me está faltando, para olvidarme de lo que me pone en negativo y multiplicar aquellas cositas que son buenas.
Tal vez algún día las penas salgan y por el lado incorrecto, así como la basura termina saliendo por cualquier lugar cuando Homero implementa su sistema en Springfield. Pero así me sale, así hago. Y, aunque las sonrisas estén tapando otras cosas, son sonrisas ciertas. Son risas y sonrisas, gritos y charlas, y esbozos de lo más lindo que hay. Lo otro ya saldrá. Siempre me acuerdo de lo que me dijo mamá: "no te preocupes por adelantado, si algo te va a hacer mal, ya tendrás tiempo de llorarlo en su momento". Bendita tu filosofía.

Prendé la luz

Te miraste al espejo y no te gustó lo que viste. Notaste que habías cambiado, que ya no estabas rodeado de afectos puros si no que había muchas mentiras, mucha envidia, muchos sentimientos oscuros que jamás pensaste que tendrías tan cerca. Primero no te reconociste; no te quisiste ver; te dijiste "éste no soy yo". Un rato después no pudiste ocultarlo más y te aceptaste. Me acuerdo muy bien haberte escuchado decir "sí, estoy solo, me rindo". También me acuerdo cuando decidiste remontar y fuiste solucionando todo eso que no te gustaba del ser en quien te habías convertido. Solucionaste algunas cosas. Muchas no. Pero sí te volviste a rodear de ambientes de muchos colores y sonidos y tonos y texturas. Otra vez estabas feliz.
Pero lo oscuro se encargó de volver, y ahora te sentís muy solo de vuelta. Otra vez el espejo te devuelve una imágen que no querés ver. Hasta hoy te tapabas los ojos, pero te diste cuenta que negarlo es todavía peor. Aunque, esta vez no tenés tantas ganas de solucionarlo.

Vuelvo a casa

La vereda, el árbol, el taxi, las piernas cansadas, la mochila que pesa, Loyola, Malabia, Scalabrini Ortiz, el kiosco, choripan por cinco pesos, el estudio, las pruebas, química, el cansancio, las vacaciones, el quince, Villa Gesell, el mar, el calor, la arena, el cincuenta y siete, el gimnasio, los kilos de más, la comida, el ciento diez, el flete, los sillones, los que llevan los sillones, el ciento seis, la mano, el colectivero, uno veinte, las monedas, el boleto, el escalón, las viejas, el pibe, el bebé, el asiento, cuidado escaleras, parada solicitada, la iglesia, coto, el cielo, la ventana, mis medias rayadas, el saltito, el timbre, la heladería, la plaza, la puerta, el semáforo, la senda peatonal, los fideos pasados, la charla con mamá, la vereda, la estación de servicio, la ex peluquería, el chico con el perro, el ochenta y cuatro que no anda, el mecánico, la puerta de madera, el timbre, las llaves, mamá, el living, el pasillo, la habitación, la espalda dolorida pero sin mochila, Pampa, el baño, la canilla, las manos limpias, los fideos pasados, la tele que no anda, la tele que sí anda, Mirtha Legrand, el plato vacío, sueño, pasillo, cuarto, acolchado, almohada, sueño.

Buenos para vos

Siempre fue la espera constante del mejor momento de mi vida, siempre lo mejor estaba en el mañana, siempre la etapa más divertida iba a estar en un después y el momento consistía en pasar de la mejor manera para llegar feliz a lo que se suponía que sería lo mejor. Ahora pienso y dudo. Creo que lo mejor está ahora, lo mejor está hoy. Y me acostumbré tanto a depositar lo bueno en un mañana, que no me acuerdo (o tal vez nunca aprendí) a ser feliz en un ahora.
Y si estoy en lo cierto y lo mejor es esto, sería muy feo aprender a disfrutarlo cuando ya haya pasado.