Me convertí en un ser rencoroso, peleador, celoso, envidioso, intolerante, gritón y quejoso. Pondría "etcétera", un etcétera en mayúscula, negrita y tamaño cincuenta y tres. Pero mejor lo cuento, no lo escribo. Lo comento. Lo pongo pero con filtro. Entre palabras. Para que no se vea mucho, para que no se note.
Es que creo que estoy perdiendo transparencia, sensibilidad y sencillez. Que me estoy tornando más oscura, más perversa, más interesada. Siempre me quejé de ser básica, pero con básica no me refería a simple. Si algo me gustaba de mí, era mi simpleza. ¿Y ahora?
... ¿Y Candela?