Una vez más emprende, una vez más va a caer. Es que ya lo encara así, ya lo sabe, no hay incógnita esta vez. Algo no le gusta, algo se plantea cambiar. Un día cambia. Al otro volvió a su orígen. Se olvida, pero después recuerda que ALGO LE ESTÁ ESPANTANDO! Y que así no se quiere. Entonces se plantea cambiar otra vez.
Me da un poco de pena. Está sentada en una computadora escribiendo en tercera persona porque no lo quiere asumir pero inevitablemente lo asume. Y se dice que ésta vez va a ser diferente, pero sin embargo es ella la que teclea cada letra de esta entrada y la que deja en evidencia de que es uno más de esos intentos con retorno. Los ciclos no dejan de perseguirla.