Inmortalizarte en mi boca esta vez

Nunca deseos de frenar el tiempo, jamás ganas de que una imagen o una situación se congelara por completo. Pero un día sí. En una situación solamente. No poner pausa, si no eternizar esos diez o quince minutos. Inmortalizarlos. Que duren para siempre. Y, al notar que es imposible, hacer el esfuerzo de guardarlo adentro de uno mismo. Para recargarse. Para llenarse al estar vacío.
Lo malo es que no todos pueden nutrirse de los viejos momentos lindos, si no que quieren que se vuelvan a repetir, que sólo así van a poder disfrutarlos. Mentira, demasiado efímero para poder disfrutarlo.