No estoy muerta, sólo me aburrí

Me aburrí de pensar y de escribir lo que pienso.
Yo soy simple, pienso, luego escribo. Como ya no pienso, no escribo. Bueno, sí, sigo pensando tanto pero me lo niego y no lo escribo. Así sólo queda documentado en mi cabeza, que, por suerte, me traiciona y me hace creer que ya no pensaba más y simplemente vivía y sonreía.
Vivo, sonrío, pienso y escribo. Al final, siempre la misma. Y claro.